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martes, 23 de agosto de 2011

Hoy me has llamado


Hoy me has llamado y me has dicho:
"te eché de menos, me he acordado
de tu cuerpo y de tu casa, de las noches en tu cama,
de los secretos confesados me acordé todo el verano"

Y yo sonrío como viéndote por fuera,
el niño chico necesita su niñera,
y me he alegrado de tu tono confiado,
de que estés sano y de que aún sigáis tocando.

Como un calambre azul y helado
has arrojado tus historias
a mis oidos desquiciados.

Tú preferiste no estar cerca de mis neuras,
y aún reivindicas mi amistad
y mi indulgencia.

Pero hoy que me has llamado,
me perdono todo lo que quise hacerte,
no me convienes, lo supiste justo al verme.

Y me has cuidado, como siempre a tu manera,
no dejándome dudar de la caducidad de aquella vez
que conocimos la atemporalidad.

Lo has recordado, y por eso me has llamado.


lunes, 9 de mayo de 2011

Globo de arroz


Asustados de un abismo que proviene de ultramar.
Cavilando por las noches, afirmando la obviedad,
de esperar y no ser,
de estar mal o estar bien.

Una cama entre dos y también entre más,
con suspiros hablados, seriedad sepulcral,
de saber y sentir
de comer y fumar.

La distancia otra vez como en esa canción,
las palabras sin piel, las mañanas sin sol
ni verdad, castración,
vanidad de pedir sin haber condición.

Conseguimos así, un lenguaje común
diminuto y circular,
como un globo de arroz que se empieza a agitar.

miércoles, 5 de agosto de 2009

En el filo

Hoy me encontré en el filo de la cama, como enganchada a una cornisa,
a punto de caerme, resbalar
o derramarme.

Como si no hubiera espacio para mí,
pero lo había,
duermo en una cama de matrimonio vacía,
pero a veces,
uno no sabe qué hacer
con todo el espacio del mundo
y los filos,
siempre han sido confortalbes,
te recuerdan a tiempos
en los que no cabías,
y a veces,
uno deja de caber cuando crece,
quizás por eso,
necesite pegarme al borde de la cama.