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lunes, 5 de septiembre de 2011

Psicoanálisis


Y te dicen cosas terribles que no quieres oir pero sospechas,
y lloras
y te remueves
y te destrozas
y abres sotanos
y puertas con candados...
y luego aire
y liberación
propio sarcasmo de uno mismo,
pero hay que saber
que es a largo plazo
y que hay que trabajar.

Ilustración de:

jueves, 24 de febrero de 2011

Odio a la humanidad


Con un halo de optimismo
podré templar la metralleta,
arrancarme mi vestido,
ser la Loba de la Estepa.

Matar humanidades
con la punta de un pincel,
hitleriano pensamiento,
que me agarra por los pies.

Asustada y removida,
convencida de que el bien
es hermoso y admirable,
me lo tengo que creer.

Las maldades, sin embargo
que me vienen cuando hablo
erizadas y asqueantes
de una vida de Reales
que limitan mi obsesión.

La tendencia compulsiva,
delictiva, psicoactiva
de tener un buen postor
que me enseñe con su espejo
que hay verdades como templos
enganchadas al deseo de sufrir continuamente
de la piel hasta los huesos de la niebla hasta el ciclón.

jueves, 11 de noviembre de 2010

El eterno retorno


Si el tiempo muerto dejara de ser simbólico
y nos arrastrara a los abismos
circulares e impertérritos,
sempiternos e infinitos
de la circularidad.

Si todo volviera de nuevo como decían los griegos
si el retorno de Nietzsche fuera verdad,
si el psicoanálisis no errara con el goce del síntoma,
entonces, sin duda,
estamos avocados a repetir
cada estúpida cosa que hicimos.

sábado, 27 de febrero de 2010

La Mirada

Volver a ver
y mirar al ojo
coloreado y quieto
que organiza y transmite el mundo
a través de sus dos huecos.

Volver a mirar
y ver lo imposible
la cuestión que debilita,
la viga o la paja,
la luz o el soporte.

Y no es a veces lo normal cuando se palpa,
sin al menos una bombilla, es ilusión la mirada.

Poder ver lo que a veces,
sólo puede imaginarse,
como en una película,
como fantasmas fugaces.

Fotograma a fotograma
la mirada puede ver y organizarse,
o puede paralizar,
como un modelo que posa.


Por eso en el mirar,
entra el ver lo que a veces
se escapa del campo visual.